Cuándo vale la pena abrir una empresa como autónomo

Abrir una empresa como autónomo es una buena opción para quien domina el segmento de mercado en el que va a trabajar. Foto: iStock, Getty Images
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De acuerdo con los datos divulgados por la empresa americana de investigación Gallup, el 29% de la fuerza laboral mundial manifestó ser autónoma. Muchos de estos trabajadores se encuentran en la condición de autónomo por no tener otra opción, y viven con un ingreso bajísimo, pero, cuando se planea trabajar por cuenta propia no sólo hay desventajas.

Qué es el trabajo autónomo

El trabajador autónomo es aquel que ejerce una actividad profesional sin un vínculo laboral. La gran ventaja de abrir una empresa por cuenta propia es poder actuar de forma independiente y contar con todos los frutos financieros de tu actividad. Además, puedes decidir tu horario, el lugar y la forma en la que el trabajo se realizará.

Por otro lado, el emprendedor autónomo tiene como desventaja todos los riesgos que implica la apertura de un negocio. No tendrá con quién dividir los costos y tendrá que enfrentar todos los gastos solo.

Cuándo vale la pena ser autónomo

Para el profesor Alfredo Meneghetti Neto, de la facultad de Economía de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande do Sul, en Brasil, trabajar como autónomo es una buena opción para un profesional que se ajusta al menos a uno de los siguientes escenarios: es especialista en alguna actividad, cree que puede dominar todas las áreas de la operación del negocio sin ninguna ayuda o no se enfrentará a una competencia en el campo de la actividad escogida.

Sin embargo, abrir una empresa como autónomo debe respetar principios semejantes a la apertura de cualquier otro tipo de negocio. Según Meneghetti, es vital para el empresario autónomo establecer un plan de negocio, una especie de guía en la que trazará un análisis del mercado (clientes, proveedores y competidores), cuál es la estructura necesaria para el negocio y cuál es la expectativa de retorno financiero de la operación. A partir de ahí, debe buscar la forma de reunir el capital suficiente para la operación, ya sea a través de recursos propios, de préstamos de instituciones financieras u otras formas de inversión.

Principales desafíos

No tener vínculo laboral representa una cierta libertad, pero también puede ser un gran desafío, especialmente cuando se trata de asuntos financieros. Además de tener que enfrentar solo todos los costos financieros, el autónomo necesitará tomar todas las decisiones de la empresa sin contar con el apoyo de socios (que podrían contribuir con una discusión adecuada), pagar impuestos y tratar solo con la parte burocrática y de legislación. Acuérdate que trabajar como autónomo no significa que no necesites contratar otras personas para que te ayuden con las actividades.

Otro gran problema de iniciar una empresa es tener que enfrentar solo todos los riesgos, y estos pueden ser altos, especialmente en el caso de suspensión de pagos. «Si te equivocas en alguna de las etapas iniciales, vas a sufrir una suspensión de pagos, y esto puede perjudicar tu patrimonio», dice Meneghetti, explicando que otras formas de sociedad permiten que los emprendedores dependan menos del patrimonio personal para pagar las deudas.

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