La importancia del mentor para una startup

Tener acceso a la experiencia de un mentor –y a sus contactos profesionales - puede ser decisivo para el éxito del emprendimiento. Foto: iStock, Getty Images
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En el imaginario popular, una startup de éxito es fundada por jóvenes creativos y conectados, que pasan noches en su cuarto desarrollando una idea en la computadora hasta que, de un día para otro, el negocio se vuelve millonario. La realidad, en cambio, es un poco más monótona. Antes del ascenso meteórico, hay muchas planillas, reuniones, informes y errores. Pero todo ese trabajo se facilita si el emprendedor cuenta con un mentor.

Piensa bien: por más planificación que se tenga, el intento y error aún son uno de los mejores métodos para acertar. ¿Qué tal, entonces, si te asesora alguien que ya erró muchas veces y que por eso conoce los atajos para el acierto?

Ventajas de tener un mentor

Además de orientar en las decisiones, un mentor también contribuye con el factor motivacional, que nunca debe subestimarse. “Agradezco porque, a lo largo de mi carrera, tuve mentores y colaboradores que me incentivaron a alcanzar más de lo que hubiera podido por cuenta propia”, relata Eric Ries, conocido emprendedor de Vale do Solício, en el libro The lean startup.

Tener acceso a la experiencia de un mentor –y a sus contactos profesionales – puede ser decisivo para el éxito del emprendimiento. Tal vez sea por la falta de esa noción que quiebran más del 90% de las startups americanas de tecnología, según un estudio reciente de Allman Law, empresa que presta asesoría en casos de quiebra.

¿Estás convencido de la importancia de contar con un consejero para comenzar una startup? Te mostramos algunos consejos para que encuentres el tuyo.

Encuentra un mentor en 3 pasos

1. Planifica

En primer lugar necesitas tener un buen modelo de negocio, que es muy diferente de sólo tener una idea. Produce un pitch, una breve presentación que muestre cuál es el producto o servicio, sus objetivos y cómo pretendes monetizarlos. Un pitch normalmente se utiliza para convencer a un inversor-ángel de apostar a tu idea, pero quién sabe si con él no podrías conseguir también un mentor –que vea en la presentación un negocio promisorio que pueda mejorarse.

2. Aprende

Quien procura conseguir un mentor lo hace para llenar, principalmente, una laguna específica: la de la experiencia. Pero para que un consejero te vea  como un emprendedor prometedor, trata de llenar las demás. Acumula conocimiento sobre el ramo y tu potencial mentor reconocerá, al menos, tu dedicación y voluntad de aprender.

3. Persigue

Ahora te debes estar preguntando ¿dónde están los mentores? Confecciona una lista de personas de éxito que admiras: pon la cara e intenta armar una reunión con ellos, o arriesga una conversación de ascensor para presentar tu pitch. Pero atención: no adelantas nada si a la persona le gusta la idea de ser tu tutor pero no tiene tiempo disponible para cumplir ese papel.

Los mentores también pueden estar en tu familia o en tu círculo de amigos, y no necesariamente deben ser ricos y famosos. Recuerda que lo que precisas de un consejero es nada más que su experiencia.

Concurre a eventos como Startup Weekend y Startup Farm, en los que jóvenes emprendedores consiguen interesados en proporcionar el capital inicial que sus negocios requieren para avanzar. Como muchos de esos inversores son empresarios experimentados, tal vez puedas encontrar a tu mentor en un lugar de esos.

Una vez encontrado el tutor ideal, toma la iniciativa y sé transparente en cuanto a tus intenciones. Demuestra el potencial de tu proyecto y coméntales que deseas sus consejos para ponerlos en práctica. Por último, intenta construir una relación mutuamente benéfica, preguntando si hay algo que puedas hacer para ayudar a tu consejero. Cuando alcances el éxito, jamás olvides a quien te ayudó a llegar.

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